Apertura: Liverpool derrotó 1-0 a Plaza Colonia en Belvedere

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El partido comenzó con los visitantes tomando la iniciativa ofensiva, tratando de aprovechar las bandas, Mascia pivoteando y buscando sorprender a un negriazul, que se defendió y trató de contrarrestar.

Un buen cabezazo de Nicolás Dibble a los 5′ anunció las intenciones de buscar un gol tempranero, aunque le faltó precisión para complicar al golero rival. La pelota y las acciones eran de los patas blancas que avanzaban al influjo de Waller.

Recién pasando el cuarto de hora los locales comenzaron a mostrar una faceta diferente desde la mitad de la cancha y un disparo de Fabricio Díaz exigió a Guirin que respondió bien.

Una contra iniciada por Waller y que terminó Juan Cruz Mascia, encendió las alarmas de los dirigidos por Cuello, pero como en la incidencia anterior, el arquero se quedó con el duelo, en este caso con sus piernas.

Pero hasta el cierre de esos primeros 45′ fueron los de la Cuchilla los que se adueñaron de la posesión y al insumo de las subidas de Cándido y alguna acción personal de Alan Medina.

Guirin fue el encargado de poner el candado en su arco y sellar el 0-0 con que se fueron al descanso, en forma justificada.

El festejo

En el complemento los locales trataron de mantener la fórmula para irse arriba, con cierto desorden, pero sin lograr generar circuitos para asistir a Alfaro en buena forma en ofensiva, que estaba absolutamente controlado por los zagueros.

Pero la insistencia tuvo su premio, tras la primera combinación efectiva de sus jugadores que terminó en una seguidilla de pases con Alfaro y un remate de Alan Medina que no perdonó y los 59′ la mando a guardar.

Eso hizo crecer a los de Roman Cuello, que impulsado con los ingresos de Dávila y Fernández, creció en el juego e incluso pudo llegar al segundo con un disparo de Ocampo.

Rosa, con este panorama, decidió modificar el equipo dando ingreso a Caseras y Suhr, en pos de conseguir una cara diferente en la búsqueda del arco rival, aunque las ganas fueron su principal argumento.

La diferencia era corta y solo Waller conseguía incomodar a los negriazules. Una pelota quieta en el final fue la gran chance para la visita, con una cabezazo de Federico Pérez que tapó volando Mehring y dio en el palo, apagando su última esperanza de rescatar un punto.