COLONIAULTIMO MOMENTO

Con la llegada de Astesiano se levantó huelga de hambre en Piedra de los Indios

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La Unidad 14 de detención, conocida por todos como Piedra de los Indios, fue escenario de una tensión silenciosa que llegó a su fin este mediodía. Desde los primeros días de marzo, un grupo de internos mantenía una huelga de hambre motivada por condiciones básicas que, en pleno siglo XXI, siguen siendo moneda de cambio en el sistema carcelario: el hacinamiento, la falta de camas y el acceso al agua.

Para entender lo que sucede puertas adentro, conversamos con Alejandro Astesiano, secretario general de FANPREF (organismo que trabaja con familiares y privados de libertad). Astesiano no llegó al predio de la ruta 21 como un burócrata más; lo hizo con el compromiso de quien sabe lo que es estar del otro lado de la reja. Su visita no fue solo de observación, sino el factor determinante para destrabar un conflicto que amenazaba con escalar.

El factor humano y la respuesta oficial

El problema se originó en un sector nuevo de la unidad, habilitado para descomprimir el hacinamiento pero que, en los hechos, carecía de lo elemental. “Ayer recibí una llamada por un problema en Piedra de los Indios; no tenían cama, estaban con problemas de agua y haciendo una huelga de hambre desde los primeros días de marzo”, relató Astesiano a los colegas de EL ECO.

Tras gestiones directas con la directora nacional, Ana Juanche, y las autoridades locales, la solución llegó con la luz del día. “La noticia fue que hoy tenían las camas de mañana temprano; ya estaban las camas ahí y ya había agua. Con la visita mía se terminó la huelga de hambre; ellos me prometieron que si venía, la liquidaban”, afirmó, subrayando que en el sistema penitenciario, mejorar apenas un 1% las condiciones ya es un triunfo enorme.

Cárceles de tres filos”: El privilegio que no se valora
Astesiano puso el foco en una realidad que muchas veces se pierde de vista: la diferencia abismal entre las cárceles de Colonia y los grandes penales del área metropolitana. Para él, los jóvenes que hoy están en Piedra de los Indios —lugares que define como de “tres filos” o baja seguridad— no tienen noción de lo que significa un traslado al Comcar, a Libertad o a Canelones.

“Las botijas jóvenes no saben lo que es un Comcar o un Libertad; hay que cuidar este lugar porque después trasladan a los familiares y cuánto les cuesta llevarle algo a otra parte del país”, advirtió. En ese sentido, lanzó una propuesta cruda para concientizar a los internos: “Yo agarraría a grupos de 30 y les mostraría cine de lo que es el Penal de Libertad o la cárcel de Canelones, para que entiendan que están en un lugar privilegiado dentro de lo que es una cárcel”.

El enemigo invisible: El ocio
Más allá de las camas y el agua, el problema de fondo sigue siendo el tiempo vacío. Con apenas cinco funcionarios por turno para controlar a toda la población, el sistema de seguridad se vuelve un equilibrio precario que termina encerrando a los internos por falta de custodia para darles patio.

“El ocio es lo peor que hay, el ocio las tranca”, sentenció Astesiano. Según su visión, falta trabajo y actividades que ocupen a quienes realmente quieren rehabilitarse. Mientras tanto, el compromiso de FANPREF seguirá siendo el de mediadores en un sistema que, según sus palabras, “está bravo en todos lados”, pero que en Colonia hoy encontró un respiro gracias al diálogo y a la respuesta de las autoridades que, en esta ocasión, estuvieron a la altura de la urgencia. Artículo de los colegas de El Eco

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