Condena de 23 años para el asesino de Cristina Jones
|
Getting your Trinity Audio player ready...
|
Cristina Jones tenía 78 años cuando desapareció de su casa en Punta del Diablo en junio de 2018. Debajo de una construcción en el patio, encontraron sus restos en setiembre del año pasado. La autopsia pudo comprobar que había sido estrangulada y luego enterrada en un pozo de dos metros de profundidad en su vivienda. Según las investigaciones el móvil del crimen fue económico.
La Justicia de Chuy condenó a Alejandro Rodríguez, de 41 años y con cinco antecedentes penales, casero de la casa de Cristina. Fue detenido por el Ejército cerca de las cabañas del Parque Santa Teresa, dos días después de que la encontraran muerta. Desde entonces se encontraba en prisión preventiva.
En sus primeras declaraciones Rodríguez dijo que Cristina se habría golpeado la cabeza con una maceta al caer del segundo piso de su casa. Al ver que estaba muerta, envolvió el cuerpo y lo enterró debajo de la finca, en el mismo lugar donde fueron encontrados sus restos. Pero esto no coincide con los datos aportados por el forense, que indica que fue estrangulada con un cable
Tras una audiencia de casi 12 horas fue condenado a 23 años y 6 meses de cárcel por un delito de homicidio muy especialmente agravado. Según el medio Rochaaldía, confesó estar «arrepentido del hecho que cometió».
Según informó Subrayado, la fiscal Matilde Mattos pidió 25 años de cárcel, pero el juez Fabricio Cidade consideró los atenuantes argumentados por la defensa del imputado y lo condenó a 23 años y 6 meses.
Semanas antes fueron condenadas las otras tres personas involucradas. Una vecina de 48 años que lo hospedó en su casa, se la condenó como autora penalmente responsable de un delito de encubrimiento, por lo que su pena es de tres años de prisión. Deberá cumplirlo con 18 meses de prisión efectiva, seis meses de arresto domiciliario y doce meses de libertad vigilada.
A la joven de 28 años se la reconoce como autora penalmente responsable de «un delito de hurto especialmente agravado» y fue condenada a diez meses y veintisiete días de prisión. Al descontarle la prisión preventiva que cumplió, quedó en libertad.
Finalmente al tercero, de 32 años, se lo condenó como autor penalmente responsable de «un delito previsto en el Art. 31 del Decreto Ley 17016, en la modalidad comercialización de estupefacientes». Su pena es de dieciséis meses de prisión efectiva

