Para reflexionar ¿Qué plantean los supuestos negacionistas de la pandemia?
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Hace pocos días un grupo de personas fue cuestionado en los principales medios de comunicación por una movilización realizada en Kibón criticando la situación sanitaria tanto en nuestro país como en el mundo. Qué plantean los supuestos negacionistas de la pandemia? Las críticas de diversos periodistas en distintos medios de comunicación, fundamentalmente los más importantes (canales 4, 10 y 12), fueron recorriendo horas y horas de programas marcando sus enojos con uruguayos que tienen una mirada crítica acerca de la situación sanitaria provocada por el covid. Por ese motivo nosotros nos preguntamos qué plantean los supuestos negacionistas de la pandemia? Es decir, qué argumentos presentan para cuestionar los números oficiales del coronavirus.
Si tomamos en cuenta a los llamados «negacionistas» de la pandemia, podemos distinguir tres ejes principales representados por figuras públicas que tienen sus propios fundamentos (más allá de que sean compartibles o no).
El eje médico estaría representado por el doctor Javier Sciuto. Por su parte el eje político y jurídico lo vemos reflejado en el doctor Gustavo Salle. Finalmente el eje académico es visible en la presencia de Fernando Andacht, un semiólogo de una trayectoria incuestionable en Uruguay.
Cuando uno comienza a percibir que las tres miradas se combinan y coinciden en varios elementos, no puede dejar de tener curiosidad en los planteos que formulan. Por lo tanto, en un sistema democrático, en lugar de incinerar a las minorías que disienten y piensan distinto, es un acto de verdadera libertad y completa tolerancia intentar entender sus argumentos.
Qué plantean los supuestos negacionistas de la pandemia?
Lo primero que tenemos que decir es que no son negacionistas. Ese término estamos viendo que se está utilizando para denigrar sus posturas disidentes. Ellos no niegan que exista un virus ni además son «antivacunas».
Su principal cuestionamiento tiene que ver con la desproporcionalidad de las medidas que se están tomando respecto al coronavirus y por otro lado, contextualizan la situación en un conflicto geopolítico de gran escala.

Cuál fue el origen del coronavirus según los supuestos negacionistas?
Los grandes medios de comunicación han remarcado una y otra vez que el virus surgió en China de manera accidental a través de una sopa de murciélago.
Pero realmente fue accidental? Lo mismo se dijo del SIDA por ejemplo, que ya arrastra en el mundo más de 30 millones de fallecidos, o del ébola. La culpa fue de un mono. O en la gripe porcina, la culpa fue de un chancho. Pero en estos casos, como en el del coronavirus, nunca se encontró el vector. El vector desde el punto de vista biológico es el puente o el enlace para que un virus pase de una especie a otra. No resulta sospechoso, al menos?
Aquí los supuestos negacionistas recurren a un premio Nobel de Medicina en 2008, el profesor Luc Montagnier, quien descubrió el virus de la inmunodeficiencia humana (VIH). Para este más que destacado científico «el SARS-CoV-2 habría sido diseñado por el hombre y contendría algunos genes del VIH -1».
Esta afirmación no surge de una vecina en la feria de los viernes de la calle Decroly. Surge de una figura relevante de la medicina mundial.
Por lo tanto, siguiendo el razonamiento de los mal llamados negacionistas, la siguiente pregunta que corresponde hacerse es la siguiente: si no fue accidental, quién tuvo intereses en crearlo?

Bill Gates tuvo algo que ver con el coronavirus?
La mayoría de los medios de comunicación y analistas internacionales vieron a Bill Gates como un visionario por sus dichos de hace cinco años. Sin embargo, los supuestos negacionistas dudan de esa visión y sostienen que debería investigarse.
Por qué?
«Puede que exista un virus con el que las personas se sientan lo suficientemente bien mientras están infectadas para subirse a un avión o ir al supermercado y eso haría que se extienda por todo el mundo de manera muy rápida», profetizó Gates en el 2015!
Pero la profecía no terminó allí.
El 18 de octubre del 2019, pocos días antes que apareciera el coronavirus en China, se realizó en Nueva York un ejercicio de Pandemia de un coronavirus ficticio llamado “Evento 201”. El evento fue patrocinado por la Universidad John Hopkins, el World Economic Forum y la Fundación Bill y Melinda Gates. Contó con representantes de los principales Bancos, funcionarios de salud de China y EEUU, lideres gubernamentales, empresas globales y la ONU, entre otros.
Los organizadores del evento aclararon que este es un modelo de pandemia imaginario y que en ningún caso fue una predicción. Dos meses después la realidad superó a la fantasía.
Pero además, en abril del año pasado, el diario uruguayo El País, comunicaba que el multimillonario Bill Gates estaba financiando 7 vacunas diferentes contra el covid.
Para los supuestos negacionistas todo esto es sospechoso. Bill Gates predijo la pandemia, la simuló dos meses antes de su aparición y luego nos vende la cura. ¿Acaso no daría para pensar? Por supuesto que sí.

Qué plantean los supuestos negacionistas de la pandemia respecto a los falsos positivos?
Este es uno de los planteos más potentes de aquellos que cuestionan la forma de llevar adelante la situación sanitaria del país. Su principal crítica es que los test PCR no son fiables al 100 % y de alguna manera la Organización Mundial de la Salud recientemente les empezó a dar la razón.
El 20 de enero de este año la OMS afirmó en un nuevo comunicado que “a medida que decrece la prevalencia de la infección por SARS-CoV-2, también decrece el valor predictivo positivo del resultado de la PCR”. Es decir, si se hace en personas sin sospecha de enfermedad y/o sin haber tenido contacto sospechoso, el resultado positivo tiene gran probabilidad de ser un falso positivo.
Este aspecto es clave y tiene que ver con los CT de los test. Qué es el CT? Bien, la persona hisopada tiene una muestra de su organismo. Esa muestra se va agrandando en la medida que se busca el virus o rastros de él. En Uruguay la muestra se agranda 35 veces. Cada vez que se agranda es un CT.
La propia OMS dice que al decrecer la prevalencia, decrece el valor predictivo positivo y esto es vital. Cuanto más se agranda la muestra más chances existe de que el resultado sea un falso positivo. De hecho los supuestos negacionistas recomiendan agrandar hasta 24 veces la muestra.
Por qué?
Ellos se basan en un estudio que comprobó que cuando la muestra se amplió más de 24 veces, la posibilidad de que el virus esté activo en el organismo es de solamente un 3 %. O sea, si una persona tiene resultado positivo con una ampliación de muestra de 35, tiene un 97 % de posibilidades de que el virus no esté activo. Como en Uruguay el CT está en 35, hay cientos de uruguayos que están encuarentenados que no tienen el virus activo. Para los supuestos negacionistas habría que aislar en los casos que el resultado positivo esté por debajo de los 24 CT, porque eso indica que el virus tiene más chances de infectar.
Tomando esa medida el gobierno evitaría tanto aislamiento innecesario y además, y esto es fundamental, podría hacer un seguimiento apropiado de aquellos casos que sí revisten mayor gravedad. Ahora se destinan horas y recursos médicos y humanos a personas que no les va a pasar absolutamente nada, mientras que aquellos que sí pueden verse afectados no reciben toda la atención necesaria.

Qué plantean los supuestos negacionistas de la pandemia sobre las muertes por covid?
Este es otro de los puntos centrales de sus cuestionamientos. En primer lugar critican las cifras globales. En Uruguay por ejemplo mueren 32 mil personas por año de diversas enfermedades y no se toman medidas tan drásticas. El covid provocó menos de mil fallecidos en un año y el país quedó semi paralizado y los medios de comunicación hablan horas y horas inculcando miedo y pánico en la población.
Algunos científicos a nivel mundial, como el virólogo argentino radicado en Francia, Pablo Goldschmidt, viene denunciando que las medidas que se toman son desproporcionadas y que parece nos olvidamos de los 3 millones de niños muertos por neumonía que se producen cada año. Nadie dice nada de ello y es verdad. Cada tres segundos muere un niño y el mundo no se para por ese motivo ni lleva un conteo diario de sus muertes.
Por otra parte también se hace referencia a la forma de «clasificar» a los fallecidos. La OMS recomendó catalogar como muertes por covid a todos los que presenten un resultado positivo en los test. Allí la información se distorsiona. Varios medios comunicaron hace unas semanas que un joven de 25 años murió por covid, pero había ingresado al nosocomio herido por apuñalamiento! Es decir, los supuestos negacionistas dicen, con criterio, que no es lo mismo morir con covid que morir por covid.
En ese sentido podemos recordar el caso del actor argentino Hugo Arana, quien todos los medios informaron que falleció por covid y en realidad se abrió la cabeza al caerse de la escalera de su casa.
Este criterio de clasificación que sugiere la OMS es inexplicable. Realmente inexplicable. Como también lo es que el gobierno uruguayo la siga utilizando. Las muertes reales provocadas por el covid seguramente sean bastante menos que las que nos informan. Da para pensar.

Qué plantean los supuestos negacionistas de la pandemia respecto a las vacunas?
Este punto es crucial y aquí es donde se centran muchas de las críticas para estos uruguayos que plantean una mirada diferente.
Lo primero que tenemos que decir es que ellos, al menos la mayoría, no son antivacunas. Más bien se permiten cuestionar la seguridad de estas vacunas que emergieron como relámpagos para frenar la propagación del covid.
Y tienen argumentos muy válidos para dudar.
En primer lugar vale aclarar que la FDA hasta el momento no aprobó ninguna vacuna contra el covid. Sí. Así como se lee. Texto oficial de la FDA: «No existe una vacuna aprobada por la Administración de Alimentos y Medicamentos de EE.UU. (FDA, por sus siglas en inglés) para prevenir el COVID-19».
Lo que sí realiza la FDA es una autorización de emergencia, pero no una aprobación. Queda claro que son vacunas experimentales.
En el Reino Unido se realizan informes semanales respecto a los efectos adversos que aparecen entre los vacunados. Por ejemplo la vacuna de Pfizer presenta un número preocupante: 1 de cada 44 mil vacunados fallece por la vacuna. Además 74 personas (en 15 millones, vale aclarar), perdieron la vista, entre otras reacciones.
Lo que plantean los supuestos negacionistas es que las vacunas no brindan todas las garantías en materia de bioseguridad. Y es un planteo razonable. Por ese motivo fuimos a buscar un informe realizado por el Ministerio de Salud Pública para ver qué podríamos averiguar. Nos sorprendimos!
El informe es del 23 de febrero de este año y se titula Informe sobre vacunas contra SARS-CoV-2 COVID 19. Aportes para la consideración de su uso en Uruguay. Puede leerse siguiendo este enlace.
Cuando fuimos a leer la página 14 entendimos el argumento de los supuestos negacionistas. Veamos algunos ejemplos.
3. Lo que no se sabe sobre las vacunas en fases avanzadas de investigación disponibles y de las ya aprobadas:
-Seguridad a mediano y largo plazo
-Eficacia en subgrupos de personas por edad (sobre todo 65 y 75 años y más), comorbilidades, infección SARS Cov 2 previa
-Eficacia en asintomáticos (prevención de transmisión)
-Duración de la inmunidad
-Efectividad y seguridad en condiciones reales de uso
-Impacto en la necesidad de mantener las medidas no farmacológicas de contención aplicadas hasta el momento
-Cobertura vacunal requerida para alcanzar los beneficios esperados.
-Uso concomitante con otras vacunas, por ejemplo antigripal
-Necesidad de revacunación
-Cambios en caso que haya mutaciones del virus.
-Prevención de infección en individuos inmunosuprimidos
-Beneficio en menores de 16 años
-Beneficios y riesgos en mujeres inadvertidamente embarazadas
-Impacto en los individuos que incumplen las medidas de bioseguridad (mascarillas, distanciamiento físico,
-Efecto en la carga viral o en la probabilidad de contagiosidad de los infectados
-Efectividad en reducir los síntomas prolongados o las secuelas
Es decir, el propio MSP no nos ofrece garantías acerca de la seguridad de las diferentes vacunas que administra. NO SABE qué seguridad tienen estas vacunas en el mediano y largo plazo! Aparte del resto de los puntos que son llamativos.
En ese sentido vacunarnos es un acto de fe, no de bioseguridad.
Es totalmente válido que existan personas que duden en vacunarse, el mismo MSP brinda los elementos para dudar.

Con esta nota que se extendió bastante, pretendimos informar sobre los principales cuestionamientos que realizan los supuestos negacionistas.
De alguna manera tenemos que darnos cuenta que en el ejercicio democrático es importante respetar todas las opiniones y no mandarlas a la hoguera porque no cuadran en el discurso oficial o predominante.
El bozal es supuestamente para contener el virus, no las ideas o pensamientos.
Se podrán compartir o no sus pensamientos, pero lo que no podemos dejar de recordar es una frase artiguista: «naide es más que naide». Toda voz tiene derecho a existir por más disidente que sea. Ninguna vale más que otra. Esa es la base del respeto democrático, al menos en los estados liberales como se supone es el nuestro. Extraido de Ciudadmalvin.com

