Para Reflexionar: Sandra Dodera una muerte que visibiliza un tema tabú que pocos se animan a cuestionar
|
Getting your Trinity Audio player ready...
|
Comunicadora, periodista, amante de los animales, abuela, ama de casa, batllista y fiel creyente en Dios. Así se definía y detallaba en su biografía de Twitter.
Pero Sandra Rosella Dodera Irigoyen, fue especialmente reconocida en su Fray Bentos natal por ser una mujer de buen corazón, solidaria, caritativa, fue activa luchadora por aquellos que no tenían voz, como los animales, especialmente los perros callejeros.
“Ella se encargaba de sacarlos de la calle, que no les faltara abrigo, comida y agua”
“Nadie más que ella tenía a los perritos bien atendidos” según comentarios de usuarios allegados vía Facebook.
Siempre estuvo del lado de los más invisibilizados y humildes de la sociedad, resalto como trabajadora social, ayudo y asistió a muchos vecinos con canastas de alimentos, estaba muy presente en merenderos, asegurándose de que a todos les llegara un plato de comida. Además se destacó por ser muy comprometida e involucrada con la política, para muchos la voz de la huelga policial de 1992, para otros pionera de la sindicalización de la policía. En pocas palabras Sandra Dodera fue una mujer totalmente diversa y multifacética en su comunidad.
A mediados de abril comenzó a tener síntomas compatibles con el covid-19, unos días más tarde confirmo en su red social que su diagnóstico era positivo. A partir del 18 de abril su estado de salud empezó a agravarse, padecía comorbilidades; obesidad mórbida y asma.
Falta de aire y dificultad para desplazarse fueron indicios de que la situación tornaba cada vez peor.

Cabe aclarar que Sandra, ya contaba con las dos dosis de la vacuna Sinovac, la ultima la había recibido el 8 de abril según su propio testimonio en twitter.
A través de posteos, iba actualizando su estado de salud, también comenzó a cuestionar el tema de las vacunas, ya que siempre había cumplido con todos los protocolos existentes; remarco que las únicas salidas de su hogar habían sido solo para recibir las dosis. Ese dia uso 5 tapabocas y 2 mascaras.

Resumidamente fue dejando en claro que su cuadro clínico se debía a las mismas, es más el 15 de abril en su cuenta de Facebook relata que estaba convencida de que al virus lo metían en las vacunas y que nunca más volvería a hacerlo, y que desde ese momento se consideraba anti vacunas. En siguientes publicaciones seguía remarcando que si pudiera volver el tiempo atrás jamás se vacunaría.




Días después exactamente el 21, ingreso al CTI. Allí lucho por su vida por varios días sin mostrar mejorías.
Lamentablemente este viernes 7 en horas de la madrugada, Sandra con 57 años partió, dejando un sentimiento de tristeza abrumadora a toda su ciudad y departamento. La reflexión es que mas alla del relato oficial esta bueno cuestionarse y preguntarse que sucedio, por la tranquilidad de su familia y la de todos, este seguramente no sea el único caso, pero al ser una figura y mediática permite visibilizar un tema casi tabú en los medios hegemonicos.


